Si crees que tanto tú como cualquier otro ser querido es víctima de un hechizo negativo propinado por una persona de muy poca fe.
Realiza el siguiente ritual protector. Un sábado, a las cuatro de la tarde, coloca en un cuenco, 7 granos de sal gruesa, 7 granos de arroz, 7 hojas de olivo, y 7 cabellos tuyos o de esa persona. Arroja un chorro de alcohol y mientras los ingredientes arden reza para quedar liberado.