Son travieso pero a veces también se comporta malignamente, y que se manifiesta por medio de ruidos, moviendo objetos de lugar y agrediendo a personas y animales.
Su conocimiento masivo se dio a causa de la película "Poltergeist", que trata sobre un hecho real de este fenómeno. La palabra "poltergeist" proviene del alemán poltern, "golpear", y geist, "espíritu". Algunos casos de poltergeists no han sido explicados y pueden implicar la presencia de verdaderos espíritus... En otros casos, el fenómeno parece ser ocasionado por la psicokinesis (PK) subconsciente de una persona.
Los fenómenos poltergeist más frecuentes son las lluvias de piedras, de polvo y de otros objetos pequeños; lanzamientos y desplazamientos de objetos (incluyendo muebles pesados); ruidos intensos, alaridos, luces extrañas, apariciones y olores fétidos. Los poltergeists se han adaptado al desarrollo tecnológico y son capaces de interferir los teléfonos y otros equipos electrónicos, y de encender y apagar las luces y otros aparatos eléctricos. Se dice que ciertos poltergeists pellizcan, muerden, golpean y hasta agreden sexualmente a las personas que los experimentan.
La actividad comienza y termina de manera abrupta. Un episodio típico puede durar de varias horas a varios meses, e incluso se ha informado de algunos que se prolongaron durante varios años. La actividad ocurre casi siempre de noche, cuando alguien está presente, generalmente un "agente", que es la persona que parece servir como foco o imán de la actividad. El agente es un factor en la mayoría de los casos, tanto de los que parecen paranormales como de los que pueden ser provocados por la PK humana. Los agentes son casi siempre mujeres de menos de veinte años.
Con anterioridad al siglo XIX, la culpa de las manifestaciones de los poltergeist recaía en el diablo y otros demonios, así como en las brujas y los fantasmas de los muertos. El análisis GauldCornell descubrió que sólo un 9% de los casos fueron atribuidos al diablo, el 7% a las brujas y el 2% a los espíritus. La mayoría de los casos atribuidos a demonios y brujas ocurrieron en países no occidentales. La actividad de los poltergeists en las sesiones espiritistas se atribuye a los espíritus.
El desarrollo a fines del siglo X1X de la investigación de los fenómenos psíquicos permitió estudiar científicamente el fenómeno. Entre los primeros investigadores del mismo se contaban dos fundadores de la Society for Psychical Research (SI'R), sir William Barrea y Frederic W. H. Myers. Este último creía que algunos casos de poltergeists eran auténticos, y observó que los poltergeists eran distintos de los fenómenos de apariciones de fantasmas.
En los años '30 del presente siglo, el psicólogo e investigador psíquico Nandor Fodor elaboró la teoría de que algunos disturbios de poltergeists no eran causados por los espíritus, sino por agentes humanos que sufrían de una intensa ira reprimida, hostilidad y tensión sexual. Fodor tuvo éxito en demostrar su teoría en varios casos, incluyendo el famoso del "Thornton Heath poltergeist", ocurrido en Inglaterra, que Fodor investigara en 1938. Se trataba de una mujer cuyas represiones provocaron un brote de fenómenos poltergeists y, al parecer, el ataque de un vampiro. Fodor fue duramente criticado por los espiritualistas, a los cuales ganó un pleito por calumnias difundidas en uno de sus periódicos.
Las investigaciones de William Roll, director de proyectos de la Psychical Research Foundation de Durham, Carolina del Norte, han corroborado la teoría de la disfunción psicológica. En los años '60, Roll comenzó a estudiar los informes escritos sobre 116 casos de poltergeists ocurridos a lo largo de cuatro siglos y en más de cien países, y pudo identificar la repetición de lo que él llamó "psicokinesis espontánea recurrente" (PKER), que son efectos materiales espontáneos y explicables. También descubrió que el agente más frecuente era un niño o adolescente cuya I'K involuntaria constituía una manera de expresar su hostilidad sin temor a ser castigado. La persona generalmente ignoraba que era la causa de los disturbios, pero secreta o abiertamente se alegraba de ellos.
La teoría de la disfunción psicológica ha sido impugnada por otros investigadores, entre los que se incluyen Gauld y Cornell, que afirman que las pruebas psicológicas empleadas carecen de validez. El psiquiatra Ian Stevenson ha sugerido que los espíritus pueden ser responsables de más casos de poltergeists de lo que se piensa. Al estudiar varios casos atribuidos a los agentes y los espíritus, Stevenson observó la existencia de notables diferencias entre ellos. En los casos de los agentes, los fenómenos carecían de finalidad y fueron a menudo violentos, mientras que en los de los espíritus hubo comunicaciones inteligentes, movimientos intencionales de objetos y escasa violencia.